Reuniones familiares y la boda ¿para cuando?
11 May 2008
Hace años que no decía o escribía ésta frase tan nefastita. Como breve introducción he de mencionar el hecho de que la familia de mi mamá consta de 4 hermanos, ella incluída. La hermana mayor y sus hijos para mi son mi única familia materna, mientras que los dos hermanos y sus hijos no, todo esto perpetuado por años de malentendidos, chismes, manipulaciones y demás estupidces dignas de telenovela familiar. De esta manera, han pasado varios años en que en días festivos nosotras festejamos por nuestra cuenta mientros todos ellos festejan, aún cuando cada año es la misma insistencia por parte de mi abuelita para asistir (que sin duda es quien más sufre el conflicto), y la misma cuestión de “es que ellos siempre preguntan por ustedes” (pero nunca levantan el teléfono, verdad?).
Total, el viernes mi tía anuncia que quiere hacer una comida para festejarle el día de las madres a la abuelita. Yo desde luego anuncio que con ellos ni madres, y nos dice que a ellos los invitará a desayunar y que nosotras fueramos a comer. Llegamos y asco absoluto: TODOS estaban ahí, y la reunión familiar de 8 personas (como ha sido hace años), terminó siendo del doble. Uta.
Pues ni modo de agarrar mis cosas e irme cuando la cara de felicidad de mi abuelita de vernos al fin reunidos no era para echársela a perder. Pero no pude evitar sentirme emboscada toda la tarde, y lo peor es que comprobé con horror que tantos años evitándolos no han sido para hacerlos cambiar de los mismos temas de conversación de siempre, sino para darme cuenta que toda, TODA mi familia es de peso pesado y yo que sigo comiendo como pelona de hospicio me niego a convertirme en una bola más a la ecuación. Ahora si que por contreras, además de que todos aquejados de diabetes pero tragándose el pastel de chocolate.
Mi único consuelo fue saber que el hecho de no ser “querida” por ellos es que no iba a tener preguntas incómodas, hasta que a mi fabulosa prima (una de los dos que si quiero), me pregunta así, toda campante “¿y cuándo te casas?”
Carajo.
No niego que ésta pregunta tomó nuevos significados desde que conocí a S., pero eso no significa que ya esté pensando en fechas, no niego que ahora ya veo fotos de vestidos blancos esponjosos de los que siempre juré no ponerme, pero creo que él y yo tenemos cuestiones de logística más importantes que resolver que pensar exactamente cuándo nos casamos!!! Y en si no me caga la pregunta, sino la razón de la pregunta, más cuando el otro día me encontré a la pendeja mayor de mi adolescencia, aquella estúpida que rajó con una amiga y por lo cual y gracias a ella NO CONFÍO EN LAS MUJERES (y que además las mujeres se encargan de perpetuarme la idea), me la encuentro toda panzona y me dice “ay ya es el segundo! tu ya te casaste? no? y para cuando? se te hace tarde!”
Y eso es lo que me caga… el asunto de “ya te estás quedando”. Y por otro lado, que esté en edad de que en una entrevista de trabajo me pregunten si estoy próxima a casarme, no porque el problema sea ese, sino que deje de trabajar por eso.
Me enferma esa mentalidad.






